Zanella acusa a Motomel de poner en riesgo la fuente laboral


La empresa Zanella publicó este miércoles un comunicado en el que “hace directamente responsable” a Motomel y a sus directivos de llevar a cabo acciones ilegítimas contra los activos de la compañía y poniendo en riesgo la continuidad laboral de los trabajadores.
La fábrica de motociclitas acusa a Motomel de “irrumpir sin legitimación alguna, en el expediente judicial del concurso preventivo de Zanella, intentando boicotear, obstaculizar, impedir y/o retrasar la disposición de ciertos activos que Zanella pretende gestionar en el legítimo uso de sus derechos y atribuciones, y en el marco de la libertad contractual y el derecho de propiedad, de raigambre y protección constitucional”.
También, denuncia a su competidora por “inmiscuirse en una contratación privada entre partes, pretendiendo una suerte de proceso de mejoramiento de ofertas que no existe en el marco de un concurso preventivo, donde Zanella conserva la administración de sus bienes y es la única que puede decidir a quién vende”.
Motomel había acusado a Zanella el 16 de diciembre pasado ante el juzgado Civil Nº 4 de San Luis por “irregularidades” en la venta de la empresa, ya que, según los directivos, habían ofrecido ante el juzgado, un monto que “duplica” el propuesto por el oferente que había sido aceptado en principio.
Formalmente nunca nos han hecho llegar una propuesta, cuando para comprar un bien de la empresa se tiene que dirigir a la compañía y no al juzgado
La decisión de vender la marca fue tomada el 27 de diciembre pasado en Asamblea General Extraordinaria de la compañía pero, según informó Zanella, las denuncias por parte de Motomel afectaron las operaciones que se vieron así interrumpidas.
Cecilia Fraire, vicepresidenta de Zanella, indicó a Cadena 3: “Estamos en un proceso de venta de algunos de los activos de la compañía que, si bien los podemos vender solos, por estar la empresa pagando la última cuota del concurso, decidimos hacer la presentación y la solicitud de autorización al juez de nuestro concurso, lo cual nos fue aprobado, ya que teníamos una sola oferta para la adquisición de la marca”.
“Cuando estamos con el trámite iniciado y la autorización ya otorgada, aparece Motomel en el juzgado, sin tener parte y sin habernos presentado nunca una propuesta diciendo que compraban con más dinero”, contó Fraire.
Y agregó: “Formalmente nunca nos han hecho llegar una propuesta, cuando para comprar un bien de la empresa se tiene que dirigir a la compañía y no al juzgado”.
Hoy tenemos alrededor de 110 empleados y estamos trabajando en San Luis y algo en Caseros
“Es una maniobra que sólo tiene como finalidad ensuciar, estorbar y entorpecer, especulamos que la finalidad es que la empresa quiebre, porque Zanella ha venido logrando mucha captación de mercado en estos últimos años, lamentablemente llegamos a esta situación porque hemos tenido que pagar este último año y medio, que tuvimos una caída muy fuerte de ventas, tasas de interés por crédito de alrededor del 100%”, explicó.
Y señaló: “Hoy tenemos alrededor de 110 empleados y estamos trabajando en San Luis y algo en Caseros”.
En octubre pasado, el fabricante de motocicletas Zanella despidió a unos 70 empleados y anunció el cierre de la planta administrativa y de producción que operaba en la localidad de Caseros, en el partido bonaerense de Tres de Febrero.
“El plan que teníamos era para que las plantas pudieran tener continuidad, veníamos bien encaminados pero ante la trampa ilógica, injusta y no legal que hizo Motomel, estamos trabados, aunque entendemos que vamos a poder descomprimir esto”, sostuvo.

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